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“El sistema agroalimentario está enfermo”
Entrevista a Esther Vivas, investigadora en políticas agrícolas y alimentarias
Eduard Palomares | El Periódico
Los escándalos alimentarios saltan periódicamente a los titulares, pero tan rápido como aparecen caen en el olvido mediático. Vacas locas, pollos con dioxinas, brotes de soja con la bacteria E.Coli… Ahora le ha tocado el turno al fraude de la carne de caballo e inmediatamente después a las tartas de chocolate contaminadas con bacterias fecales. Anécdotas para algunos, pero no para Esther Vivas, investigadora en políticas agrícolas y alimentarias, para quien todas estas noticias no suponen sorpresa alguna. “Son síntomas de que el sistema agroalimentario está enfermo, ya que está más pensado para responder a los intereses económicos de las grandes empresas que no a las necesidades de la gente”, asegura desde una postura inequívocamente crítica.
Una enfermedad que incide en diversos puntos y, por eso, reclama replantearse el modelo “desde las raíces”. En primer lugar, porque la industrialización agrícola ha generado un larga cadena, en la que un extremo está el productor y en el otro el consumidor. “Ni uno ni otro pueden incidir en el sistema, ya que son las empresas que están en la parte intermedia las que deciden, privatizan y monopolizan. Como consecuencia, no controlamos nada de lo que acabamos comiendo”.
15-M + 11-S: la proposta de Forcades i Oliveres
Joan Serra i Maria Ortega | ARA
“L’actual model econòmic, institucional i d’ordenament polític ha fracassat”. La frase, inclosa en el manifest del Procés Constituent a Catalunya, sintetitza el punt de partida de la candidatura gestada per la monja benedictina Teresa Forcades i l’activista Arcadi Oliveres, president de Justícia i Pau. El missatge verbalitzat per Forcades i Oliveres, que busca complicitats en l’esquerra social i política, persegueix encetar un nou camí en un escenari de convulsió, motivat per una crisi econòmica que ha empobrit i irritat la ciutadania. És un projecte de ruptura que aspira a sumar majories, les que defensen el dret a decidir del poble català, però també les que s’articulen en la defensa dels drets socials. Definit com a candidatura a les pròximes eleccions al Parlament però no com a partit polític, el moviment beu del pòsit del 15-M i de l’11-S, i té com a denominador comú la indignació.
“El manifest és una crida als moviments socials i l’esquerra política per redefinir la Catalunya que volem”, raona Esther Vivas, activista i una de les persones que han manifestat el seu suport explícit a la iniciativa en els vídeos promoguts a YouTube. “Hi ha una majoria social que no se sent representada. El projecte vol engegar un procés constituent des de la base, que ara analitzarà quin suport té”, afegeix Vivas.
Presentada la proposta -que tot just dimecres va fer bullir les xarxes socials-, comença el procés per recollir firmes i encetar vies de diàleg. Forcades i Oliveres, que capitanegen un grup promotor d’una desena de persones, de moment han rebut el suport de persones a títol individual, com el jutge Santiago Vidal, el catedràtic de polítiques econòmiques de la UPF Vicenç Navarro, els editors de la revista Cafè amb Llet , Marta Sibina i Albano Dante, i la cantautora Lídia Pujol.
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Lo que nos tragamos
Productos de consumo ordinario como las patatas fritas, la bollería, los refrescos de cola o las salchichas de fráncfort contienen conservantes, colorantes y edulcorantes aprobados pero nada saludables. Detrás de algunos también se esconden la deforestación, el fraude o la superproducción. Leer las etiquetas ilumina.
«Se dice que somos lo que comemos y este es un modelo agrícola y alimentario adicto a los pesticidas y a los aditivos y esto tendrá consecuencias directas sobre nuestra salud», lamenta Esther Vivas, investigadora de políticas agricoalimentarias. «De hecho, en los últimos años se ha visto que el número de enfermedades relacionadas con el consumo de determinados productos ha ido en aumento», añade.
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Grupos de consumo: retomar el control sobre la alimentación
Esther Vivas | Ae Agricultura y Ganadería Ecológica
¿Qué comemos? ¿De dónde viene, cómo se ha elaborado y qué precio pagamos por aquello que compramos? Son preguntas que cada vez se formulan más consumidores. En un mundo globalizado, donde la distancia entre campesino y consumidor se ha alargado hasta tal punto en qué ambos prácticamente no tienen ninguna incidencia en la cadena agroalimentaria, saber qué nos llevamos a la boca importa de nuevo, y mucho.
Así lo ponen de manifiesto las experiencias de grupos y cooperativas de consumo agroecológico que en los últimos años han proliferado por doquier en todo el Estado español. Se trata de devolver la capacidad de decidir sobre la producción, la distribución y el consumo de alimentos a los principales actores que participan en dicho proceso, al campesinado y a los consumidores. Lo que en otras palabras se llama: la soberanía alimentaria. Que significa, como la misma palabra indica, ser soberano, tener la capacidad de decidir, en lo que respecta a nuestra alimentación (Desmarais, 2007).
Una nova manera de fer política de base
El moviment del 15-M ha generat a tot l’Estat un milió de superactivistes, els més implicats tot i que en graus diversos. Un tret característic dels nous moviments és la seva horitzontalitat, el rebuig als personalismes i, per tant, als portaveus i líders. “El pes de l’assemblea és molt important, perquè aquests moviments es basen en l’autogestió i eltreball conjunt”, diu la investigadora en moviments socials Esther Vivas.
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Los no líderes
Lluís Sierra | La Vanguardia
“¿Líder?, ¿dirigente?… pon portavoz, o mejor, miembro de …”. Cada vez más, los periodistas se encuentran con esta petición por parte del activista destacado, de la cara visible de un colectivo, de un movimiento. Hay presidentes y juntas de asociaciones de vecinos y de otras entidades, pero desempeñan cada vez menos el papel de líder. Los nuevos movimientos sociales, aun cuando van de la mano de entidades que tienen presidentes o dirigentes, evitan o quieren evitar liderazgos personales. Funcionan sin líderes, lo cual no quiere decir que lo hagan sin organización.
“Los nuevos movimientos sociales ponen el acento en la organización en asamblea. Critican la práctica de las organizaciones políticas institucionales, donde el liderazgo personal siempre ha tenido un fuerte peso”, explica Esther Vivas, una socióloga experta en movimientos sociales. “Ahora ese peso lo tiene la asamblea, lo colectivo, se pone mucho énfasis en el trabajo más de base –se extiende Vivas–. Se rechaza el individualismo y lo que se busca es cambiar el esquema de dar responsabilidad a determinadas personas, figuras, como si ellas fuesen las que tienen las soluciones. Los movimientos sociales no buscan tener líderes, sino que buscan un proceso de autoorganización en la base”.
Las lecciones del ‘no a la guerra’
Diez años después del ‘no a la guerra’. Las movilizaciones sociales no paran.
Núria Marrón | El Periódico
Un grupo de activistas que cocinaron la manifestación del 15 de febrero del 2003, la del millón de gritos contra la guerra, explican cómo se organizó, repasan el legado de la experiencia y reivindican la presión social como motor de regeneración.
Había un profundo malestar con las políticas del Gobierno de Aznar, que además apoyaba la guerra con el 90% de la población en contra” explica Esther Vivas, investigadora en movimientos sociales, activista y uno de los muchos eslabones entre la lucha antiglobalización, la Plataforma Aturem la Guerra y los movimientos sociales marcados por la indignación. “Y todo aquello confluyó aquel día. Recuerdo la sensación de desbordamiento y de ser partícipe de un movimiento que iba más allá de Barcelona. Fue la manifestación más grande de la historia. Aquella coordinación global no la hemos vuelto a ver”.
Ver a continuación el vídeo de El Periódico .
Planeta indignado: un futuro a ocupar
Reseña de ‘Planeta indignado. Ocupando el futuro’
Gabriela Cañas | Babelia. El País
ENSAYO. Un año después de las protestas que galvanizaron a las opiniones públicas de medio mundo, Josep Maria Antentas y Esther Vivas, especialistas en movimientos sociales en sus respectivas universidades, analizan los orígenes y la naturaleza de esa ola de manifestaciones que ocuparon las plazas y las calles de Madrid, Atenas o Nueva York bajo nombres dispares (15-M, Occupy Wall Street) y un sentimiento general: el de la indignación.
Este ensayo no puede ser más oportuno porque, al margen de meras cuestiones de calendario, intenta responder a las cuestiones que plantea: ¿fue una manifestación masiva pero efímera del malestar social que producen las políticas económicas y los recortes sociales? ¿Se trata, por el contrario, de una revolución de largo recorrido? ¿Cuáles fueron sus orígenes y cuáles sus efectos? ¿Qué relación hay entre las protestas diversas registradas en el mundo rico y la primavera árabe?
Puerca industria
Esther Vivas | Le Monde Diplomatique
La producción y el consumo de carne no han hecho sino aumentar a escala mundial en las últimas décadas. Los patrones de consumo así como los métodos productivos ganaderos han cambiado radicalmente. Pero, ¿qué impactos sociales, medioambientales, laborales… tiene la industria ganadera? ¿Quién gana y quién pierde en este negocio? En el presente artículo abordamos dichas cuestiones.
¿Una revolución ganadera?
Desde los años 50 hasta hoy la producción de carne a nivel mundial se ha multiplicado por cinco. La producción de cerdo seguida por la de pollo y la de ternera son las que han registrado los mayores aumentos/1. El consumo de carne en los países del Sur se ha multiplicado por dos entre el período de 1964-66 a 1997-99, en el que se ha pasado de consumir 10,2kg anuales por persona a 25,5kg, y se espera un incremento de hasta 37kg para el 2030. Aunque este crecimiento ha sido desigual, registrándose un aumento muy importante de la demanda en países como Brasil y China, mientras que en el África subsahariana las cifras han permanecido estancadas. En los países del Norte se prevé que el consumo de carne por persona al año pase de 88kg en 1997-99 a 100kg en 2030/2.
Un año revolucionando Egipto
[català]
Josep Maria Antentas y Esther Vivas | Público
“Nunca imaginamos que íbamos a hacer una revolución. Esperábamos sólo unos cuantos miles de personas”. Así cuentan unánimemente los activistas egipcios sus expectativas sobre la protesta del 25 de enero de 2010 que, hace ahora poco más de un año, inició el principio del fin de la era Mubarak, cuya dimisión llegó el 11 de febrero. Siguiendo la chispa encendida en Túnez, la llama revolucionaria había prendido en Egipto. “Siempre anacrónica, inactual, intempestiva, la revolución llega entre el ‘ya no’ y el ‘todavía no’, nunca a punto, nunca a tiempo. La puntualidad no es su fuerte. Le gustan la improvisación y las sorpresas. Sólo puede llegar, y esta no es su menor paradoja, si (ya) no se la espera”, nos recordaba certeramente Daniel Bensaïd.
Aunque imprevista en su magnitud, la rebelión no nació de la nada. Fue la culminación de un largo periodo de renacimiento de las luchas sociales como consecuencia del impacto de las políticas neoliberales del régimen que comportaron una fuerte polarización social, la generalización del paro y la subocupación y la extensión de la pobreza absoluta hasta el 40% de la población, cuya precaria situación quedó patente con la subida de los precios de los alimentos en 2008 y los años subsiguientes.
Marchar separados, golpear juntos
Expertos analizan la capacidad de influencia del 15-M en este año 2012
Elena Herrera | Público
Plantaron su indignación en las plazas, se ganaron la simpatía de la gente siete de cada diez españoles aseguraron tener una imagen positiva del Movimiento 15-M en un estudio del CIS del pasado junio y fueron capaces de condicionar la agenda política. La pérdida del atractivo que genera un acontecimiento que ya no es visto como algo nuevo o la dificultad de enfrentar objetivos concretos son las críticas con las que algunos intentan desgastar la acción de los indignados. Expertos en movimientos sociales, politólogos y sociólogos reflexionan sobre los retos que encarará el 15-M durante el año que está a punto de comenzar.
Lejos de ver un lastre en este nuevo contexto de menos visibilidad, Esther Vivas, miembro del Centre d’Estudis sobre Moviments Socials de la Universitat Pompeu Fabra, cree que el 15-M sigue activo, pendiente de “nuevas luchas” y centrado en el “trabajo a nivel de base”. No obstante, reconoce que la actual es “una nueva fase” en la que la “fuerza” y el “impacto” inicial “han desaparecido”. Pero, ¿cómo recuperar ese respaldo? Vivas afirma que es complicado vaticinar cuáles son las acciones que pueden tener más visibilidad en el futuro, pero insiste en que “las razones para el malestar y el descontento siguen estando ahí”. “El ímpetu sigue ahí, durante 2012 asistiremos a un auge de las luchas sociales, hay que ver en qué forma”, augura.
Más capitalismo verde
[català]
Un balance de la cumbre del clima en Durban
Josep Maria Antentas y Esther Vivas | Público
Se salva a los mercados y no al clima. Así podríamos resumir lo que constata la recién terminada 17ª Conferencia de las Partes (COP 17) de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Durban, Sudáfrica, celebrada del 28 de noviembre al 10 de diciembre. La rápida respuesta que gobiernos e instituciones internacionales dieron al estallido de la crisis económica en 2008 rescatando a bancos privados con dinero público contrasta con el inmovilismo frente al cambio climático. Aunque esto no nos debería de sorprender. Tanto en un caso como en otro ganan los mismos: los mercados y sus gobiernos cómplices.
Anticapitalistas ocupan una tienda de Telefónica
Unas 30 personas entraron en el establecimiento para denunciar “la doble moral” de la compañía de telecomunicaciones
Iñigo Aduriz | Público
Un “expediente de regulación de ocupación en un papel gigante”. Esto es lo que llevaron ayer varios militantes y simpatizantes de Anticapitalistas a la tienda central de Telefónica de Barcelona. La candidata de la coalición por esa provincia, Esther Vivas, explicó que sobre las 19.30 de la tarde unas 30 personas entraron en el establecimiento para denunciar “la doble moral” de la compañía de telecomunicaciones.
Cobertura informativa en otros medios:
Vídeos: BTV, EuropaPress (entrada Telefónica), EuropaPress (ocupación Telefónica), EuropaPress (declaraciones).
Solidaridad con Esther Vivas
Resulta indignante la imputación de la candidata de Anticapitalistas
Antonio Baños | Público
Los medios llenamos páginas dedicadas a este Vía Crucis de campaña con estudios sobre la calva de Rubalcaba y sagaces artículos de comunicación no verbal. Se trata de convenciones que van construyendo el relato sobre qué es lo político y lo relevante en unas elecciones. Pero mientras todo esto pasa, otra engrasada maquinaria del Estado democrático, la maquinaria represiva, se dedica también y sin descanso, a limitar y dejar bien clarito qué es lo que se permite y qué se castiga en una campaña. Me refiero, claro está, al indignante escándalo que supone la imputación de Esther Vivas, candidata por la lista de Anticapitalistas y denunciada por los siempre eficaces Mo-ssos, a raíz de una acción pacífica en la sede de CatalunyaCaixa el pasado día 8. Pero, más allá de las consideraciones enfadosas sobre la Policía, aquí aparece de nuevo el debate sobre el límite de lo político. O, lo que es lo mismo, el límite de nuestras supuestas libertades.
Els anticapitalistes rebutgen la imputació per l’entrada a les oficines de CatalunyaCaixa
Agència Catalana de Notícies | ARA
La cap de llista d’Anticapitalistes, Esther Vivas, ha rebutjat aquest diumenge la imputació per un delicte de violació de domicili jurídic amb Catalunya Caixa com a denunciant perquè considera que l’actuació va ser “col·lectiva i política”. Els fets van passar el dia 8, quan una vintena de persones del partit van entrar a la seu central de l’entitat bancària a Barcelona i van anar al despatx del director, Manel Rosell, a qui van exigir que firmés simbòlicament un xec de grans dimensions i tornés així els més de 3.000 milions d’euros rebuts pel Fons de Reestructuració i Ordenació Bancària (FROB).
Esther Vivas ha respost que qui hauria d’estar a comissaria és CatalunyaCaixa, perquè “són ells els que violen domicilis, ja que desnonen milers de persones cada dia”. La cap dels Anticapitalistes ha acusat l’entitat bancària d’especular amb l’habitatge i també amb els aliments.
Cobertura informativa en d’altres mitjans:
Vídeos: vídeo d’Anticapitalistes (concentració+ declaracions).
Vilaweb, Regió7, ADN, Nació Digital, La Malla,EuropaPress, E-notícies, ElDebat, La Vanguardia.
Activistas irrumpen en el despacho del presidente de CatalunyaCaixa
Europa Press | La Vanguardia
Una veintena de activistas de la candidatura Anticapitalistas ha irrumpido este martes en el despacho del presidente de CatalunyaCaixa, Manel Rosell, en la sede central de la entidad en Barcelona, para exigir el retorno del rescate que se ha pagado por bancos y cajas.
Según han explicado después la número uno de la candidatura por Barcelona, Esther Vivas, y el número dos, Óscar Simón, que eran quienes le pedían a Manel Rosell que firmara el cheque, la policía catalana les ha dicho que les denunciarán por la vía penal por ocupación. En declaraciones a los periodistas a la salida de la entidad, Vivas ha aseverado que la acción ha sido para denunciar la ayuda que han recibido los bancos y cajas de 17.000 millones de euros mientras que el pueblo sufre los efectos de la crisis.
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Cobertura informativa en otros medios:
Vídeos: BTV, La Sexta [minutos 2:55 y 19:35 ], EuropaPress, vídeo entrevista a Esther Vivas.
El País, El Mundo, Público, Agència Catalana de Notícies, Vilaweb, ABC, Telecinco, 20 minutos, Europa Press, Qué, E-notícies, El Triangle, El Periódico, 3/24,El País (2a noticia), Público (2a noticia).
Anticapitalistas ocupan la sede de CiU para protestar por los recortes
Iñigo Aduriz | Público
“Denunciar en directo quiénes son los responsables de la crisis y de la situación que viven los trabajadores”. Eso es lo que se ha propuesto Anticapitalistas para la campaña que comienza hoy y que concluirá el próximo día 18. Pocas horas antes de que empezara oficialmente, los militantes de la formación de izquierda radical lo pusieron en práctica.
A las ocho de la tarde, un centenar de militantes de la coalición irrumpió en la sede central de CiU en Barcelona. La candidata de Anticapitalistas por esa provincia, Esther Vivas, justificó esa acción de protesta porque, según dijo, “hoy en día, el ejemplo más claro de privatizaciones y de recorte de derechos en Catalunya lo representa el Govern de Artur Mas”. Finalmente, al entrar en la sede los Mossos d’Esquadra, los anticapitalistas decidieron trasladar su protesta al exterior.
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Cobertura informativa en otros medios: La Vanguardia, Vilaweb, ABC, ARA, E-notícies (entrevista), El debat, Europa Press, El País.
El futuro del 15-M
Quizá no sea la principal preocupación de los indignados, pero, más allá de los círculos en los que gravita el 15-M, la pregunta sí parece inevitable: ¿Cuáles serán los próximos pasos de un movimiento que, cinco meses después de su eclosión, consigue mantener intacta la exigencia de un cambio económico y político?
Esther Vivas, miembro del Centre d’Estudis sobre Moviments Socials (CEMS) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), recalca “la importancia del arraigo del movimiento en lo local” como consecuencia de su posicionamiento contra los desahucios o los tijeretazos en sanidad o educación. E insiste en la misma idea: “Al abordar reivindicaciones concretas, el 15-M va más allá del activismo e implica, por ejemplo, a la gente de los barrios”. Vivas considera, sin embargo, que es importante que haya una combinación entre acciones específicas y momentos de visibilización colectiva, como pudo ser el 15-O.
Tres anys de crisi, tres mesos d’indignació
Josep Maria Antentas i Esther Vivas | Público (ed. Catalunya)
Ens acostem al tercer aniversari de la fallida de Lehman Brothers i de l’esclat formal de la crisi, “una racionalització irracional d’un sistema irracional” com ens recorda el geògraf David Harvey. En el moment del crack del sistema financer els amos del món van viure un breu moment de pànic alarmats per la magnitud d’una crisi que no havien previst, per la seva falta d’instruments teòrics per comprendre-la i pel temor a una forta reacció social. Van arribar aleshores les buides proclames de “refundació del capitalisme” i els falsos mea culpa que es van anar evaporant, un cop apuntalat el sistema financer i en absència d’una explosió social.
S’entrà així en una següent fase en la què, amb la crisi i el dèficit com a pretext, les polítiques aplicades en el conjunt de la Unió Europea han buscat retallar els drets socials, infligir una derrota històrica als treballadors i reforçar els mecanismes de dominació de classe. Per als poders econòmics les regulacions socials que encara hi ha al vell continent són un fre per a la competitivitat internacional de l’economia europea i un molest pes a l’esquena del qual es volen desempallegar. Les mesures del govern Zapatero des de maig de 2010 i les retallades del govern de Mas, el “govern dels millors” (amb les tisores), s’inscriuen plenament en aquesta dinàmica general.
Menys terra, més fam
Esther Vivas | ARA
El drama de la fam pren de nou actualitat arran de l’emergència alimentària a la Banya d’Àfrica, però la fam és una realitat quotidiana silenciada. Arreu del món, més de mil milions de persones, segons dades de l’Organització de les Nacions Unides per l’Agricultura i l’Alimentació (FAO), tenen dificultats per accedir als aliments. Una fam que té causes i responsabilitats polítiques.
Àfrica és una terra espoliada. Els seus recursos naturals han estat arrabassats a les seves comunitats al llarg de segles de domini i colonització. Encara que no només es tracta de l’espoli d’or, petroli, cautxú, diamants … sinó, també, d’aigua, terres, llavors que donen de menjar als seus habitants. Si el 80% de la població a la Banya d’Àfrica, com indica la FAO, depèn de l’agricultura com a principal font d’aliments i ingressos, què fer quan no hi ha terra que conrear?
























