Los retos de futuro de un movimiento de movimientos

Una reseña del libro ‘Mumbai (Foro Social Mundial 2004)’

Anna M. Guarch | El Viejo Topo

La celebración del Foro Social Mundial (FSM) se ha convertido en una cita ineludible de los movimientos sociales a escala internacional. Miles de personas asisten a un evento que año tras año cuenta con más asistentes y que se ha convertido en una referencia política, social y mediática a nivel global. La última edición en Mumbai significó un paso adelante en la experiencia de los Foros Sociales Mundiales al celebrarse por primera vez fuera de Porto Alegre y, a pesar de este cambio de escenario, ser todo un éxito de asistencia y movilización. Con esta 4a edición, el Foro amplió la participación a colectivos y movimientos asiáticos, que hasta el momento habían tenido una presencia simbólica en el Foro; centró el eje de atención en los excluidos del planeta (mujeres, dalits (intocables), jóvenes), que hasta entonces habían permanecido en la sombra del FSM; y contó con un carácter movilizador, donde las acciones de protesta prevalecieron por encima de los debates y las conferencias.

Con “Mumbai (Foro Social Mundial 2004)”, se hace un balance de lo que ha significado la celebración del 4º FSM en Mumbai y apunta a las perspectivas de futuro y a los retos que afronta este movimiento de movimientos. La publicación se estructura en dos partes: Una primera de balance, donde se intenta responder a preguntas como ¿qué ha representado este cambio de escenario? ¿cómo han respondido los colectivos indios? ¿quiénes han sido los protagonistas? ¿qué debates se han llevado a cabo? Y una segunda parte de perspectivas, donde se plantean los retos que debe de afrontar el FSM y la Asamblea de Movimientos Sociales; los debates y discusiones que se están llevando a cabo; la necesidad de conseguir victorias concretas y de democratización del proceso…

El libro agrupa artículos de Esther Vivas, Immanuel Wallerstein, Allex Callinicos, PK Murthy, Julia Ruíz di Giovanni, Dita Sari, Dave Sanders, Brian Ashley, Mary Louise Malig, Josep Maria Antentas, Raúl Zibechi, Vandana Shiva, Paul Nicholson, Josu Egireun, Éric Toussaint, Arundhati Roy y Christophe Aguiton. Todos ellos integrantes de este movimiento de resistencias (miembros de la Marcha Mundial de Mujeres, Vía Campesina, sindicalistas del sur, movimiento por la abolición de la deuda externa, movimiento antiguerra, etc), algunos más conocidos y otros menos, pero todos con un papel importante en la definición y construcción de este proceso. La selección recoge textos que representan la pluralidad de opiniones, a veces contradictorias, de los sectores más militantes y combativos que participan en el FSM.

Un poco de historia
En un primer artículo de contextualización, la editora, Esther Vivas, repasa la historia del proceso de construcción y definición de los Foros Sociales Mundiales: los orígenes del evento y su exitosa evolución con un número de asistentes que edición tras edición ha ido en aumento (pasando de 20 mil en el 1r FSM a los 120 mil del 4o FSM). Una cita internacional que ha conseguido un importante impacto social, político y mediático.

Vivas se detiene en señalar el paso adelante que significó el traslado del FSM de Porto Alegre a Mumbai como una apuesta a favor de la descentralización e internacionalización. La celebración de la 4a edición en la India implicó su desoccidentalización, con un número muy importante de participantes indios y asiáticos. La dinámica de movilización, como apunta Vivas, tuvo su centro de gravedad no en las salas de conferencias sino en el recinto exterior con manifestaciones y cánticos de protesta que se sucedían los unos tras los otros. La editora también destaca la total independencia institucional de este 4o Foro, que, a diferencia de Porto Alegre, no contó con el apoyo de las instituciones locales y nacionales controladas, en Mumbai, por partidos de derechas. También se rechazó la financiación de la Fundación Ford, por considerar que ponía en cuestión los principios del FSM, y se vetó la venda de productos Coca-cola y de otras multinacionales de la industria de la guerra.

Finalmente, este primer artículo apunta los logros conseguidos por el FSM, en particular, y los movimientos de resistencia, en general: creciente deslegitimación del sistema capitalista y de las instituciones que lo promueven (BM, FMI, OMC, G7…); el FSM se ha consolidado como un referente y símbolo de las resistencias; las propuestas surgidas de la Asamblea de Movimientos Sociales han contado con una gran legitimidad e impacto internacional (por ejemplo el 15 de febrero del 2003 como día de acción global contra la guerra que sacó a la calle en todo el mundo a millones de personas). Vivas también señala los retos de futuro que pasan por superar la dicotomía unidad-radicalidad; mantener el proceso de construcción; redefinir la estructura organizativa y el Consejo Internacional; profundizar en los debates sobre la relación entre partidos y movimiento y el debate del Foro como espacio o movimiento.

Balance de Mumbai
En una primera parte, ocho representantes de este movimiento de resistencias llevan a cabo un balance de la 4a edición del FSM. Wallerstein señala en su artículo que el traslado del Foro de Brasil a la India significó «un gran paso adelante en su fortalecimiento“, un “éxito espectacular“ y el hecho de que , por primera vez en la India, un amplio abanico de tendencias políticas trabajaran juntas.

Alex Callinicos, en su particular crónica del evento, califica el 4o FSM como un “festival de los oprimidos“. Para Callinicos, el Foro de Mumbai aportó una serie de novedades al evento: “se dio un tono diferente al largo debate acerca de la relación entre los movimientos sociales y los partidos políticos“. Si en Porto Alegre fue muy importante la presencia del Partido de los Trabajadores, en Mumbai se contó con la participación de los grandes partidos comunistas. Por otro lado, el papel de las ONG en el FSM generó una gran controversia, ya que en la India una parte importante de la izquierda critica a las ONG como instrumento al servicio de las instituciones internacionales y como debilitadora de los movimientos de masas. Pero para Callinicos, el éxito del Foro fue “la extensa participación de movimientos pertenecientes a los grupos más oprimidos de la sociedad india“.

Como miembro del Comité Organizador Indio PK Murthy hace un repaso “desde dentro“ de lo que ha significado la edición en Mumbai. Murthy señala sus antecedentes como el Foro Social Asiático celebrado en Hyderabad: “El éxito de este evento nos convenció sobre nuestra capacidad para organizar un Foro de mayores dimensiones“. Murthy explica como la temática del FSM sufrió algunas modificaciones y se añadieron temas relevantes en el contexto indio y asiático como el fundamentalismo religioso, la cuestión de las castas y el patriarcado. Según Murthy, la inclusión de estos temas explica la amplia movilización y participación de amplios sectores sociales de base de la India.

Perspectivas de futuro
En una segunda parte, ocho autores señalan las perspectivas de futuro y los retos que afronta el FSM, en particular, y el movimiento de resistencia, en general. El activista Josep M. Antentas señala varios elementos relevantes de esta 5a edición: “El éxito de convocatoria; la amplia dinámica unitaria generada entre movimientos indios  de naturaleza muy distinta; la presencia importante de organizaciones asiáticas; la ampliación temática (…); la composición popular del Foro (…); así como el claro perfil militante del evento“. En una segunda parte, Antentas analiza las debilidades y los retos del movimiento cara al futuro. Debilidades como la falta de victorias concretas; el fuerte desfase entre la fuerza y el crecimiento de las movilizaciones y la debilidad organizativa de los movimientos en su conjunto. Y retos como la necesidad de articulación de campañas internacionales aparte de los propios Foros y potenciar la coordinación multisectorial de las luchas en cada país.

Vandana Shiva destaca, en su artículo, los peligros más importantes que enfrentan las movilizaciones. Por un lado, la voluntad de algunas organizaciones hacia el gigantismo y el control centralizado pueden comportar el riesgo de sofocar el proceso del FSM: “No es necesario institucionalizar el FSM. Hacerlo sería una pérdida de tiempo“. Para Vandana Shiva, la segunda amenaza viene del exterior “de políticas de viejo estilo basadas en principios patriarcales y en la celebración de la violencia y de la fragmentación“.

El artículo conjunto de Paul Nicholson y Josu Egireun pone sobre la mesa la necesidad de reflexionar sobre el propio FSM y su relación con los movimientos sociales. Para los autores hay tres elementos centrales de cara al futuro del FSM: su estructura organizativa; su periodicidad; y el papel del Consejo Internacional. En una perspectiva más general, Nicholson y Egireun, ponen el énfasis en apostar por la Asamblea de Movimientos Sociales que se desarrolla durante el mismo Foro: “No hay duda que el reforzamiento de esa Asamblea (…) y la traslación de nuestros compromisos a escala global, a los ámbitos locales y cotidianos son la mejor garantía para mantener el Foro en el buen rumbo“.

Evaluar los elementos de crisis del sistema y apuntar hacia las perspectiva del movimiento de cara al 5o FSM en Porto Alegre son los ejes centrales del artículo de Éric Toussaint. Para el activista antideuda “es necesario buscar la consolidación de la acción colectiva. No se debe limitar a intercambios y discusiones.“ Toussaint coincide con otros autores del libro al apostar por la necesidad de reformar la organización del FSM y su Consejo Internacional. En este sentido, se ha lanzado un proceso mundial interactivo de diseño de la 5a edición del FSM.

En definitiva, “Mumbai (Foro Social Mundial 2004)” es un libro que sitúa al lector en el momento actual de definición del FSM. ¿Qué significó Mumbai en el proceso de construcción de los Foros Sociales y cuales son los retos de futuro que el Foro y el movimiento tienen por delante? Son dos de las preguntas centrales a la que los distintos autores dan respuesta en los 15 artículos que integran la publicación.

Reseña publicada en El Viejo Topo.

La celebración del Foro Social Mundial (FSM) se ha convertido en una cita ineludible de los movimientos sociales a escala internacional. Miles de personas asisten a un evento que año tras año cuenta con más asistentes y que se ha convertido en una referencia política, social y mediática a nivel global. La última edición en Mumbai significó un paso adelante en la experiencia de los Foros Sociales Mundiales al celebrarse por primera vez fuera de Porto Alegre y, a pesar de este cambio de escenario, ser todo un éxito de asistencia y movilización. Con esta 4a edición, el Foro amplió la participación a colectivos y movimientos asiáticos, que hasta el momento habían tenido una presencia simbólica en el Foro; centró el eje de atención en los excluidos del planeta (mujeres, dalits (intocables), jóvenes), que hasta entonces habían permanecido en la sombra del FSM; y contó con un carácter movilizador, donde las acciones de protesta prevalecieron por encima de los debates y las conferencias.

Con “Mumbai (Foro Social Mundial 2004)”, se hace un balance de lo que ha significado la celebración del 4º FSM en Mumbai y apunta a las perspectivas de futuro y a los retos que afronta este movimiento de movimientos. La publicación se estructura en dos partes: Una primera de balance, donde se intenta responder a preguntas como ¿qué ha representado este cambio de escenario? ¿cómo han respondido los colectivos indios? ¿quiénes han sido los protagonistas? ¿qué debates se han llevado a cabo? Y una segunda parte de perspectivas, donde se plantean los retos que debe de afrontar el FSM y la Asamblea de Movimientos Sociales; los debates y discusiones que se están llevando a cabo; la necesidad de conseguir victorias concretas y de democratización del proceso…

El libro agrupa artículos de Esther Vivas, Immanuel Wallerstein, Allex Callinicos, PK Murthy, Julia Ruíz di Giovanni, Dita Sari, Dave Sanders, Brian Ashley, Mary Louise Malig, Josep Maria Antentas, Raúl Zibechi, Vandana Shiva, Paul Nicholson, Josu Egireun, Éric Toussaint, Arundhati Roy y Christophe Aguiton. Todos ellos integrantes de este movimiento de resistencias (miembros de la Marcha Mundial de Mujeres, Vía Campesina, sindicalistas del sur, movimiento por la abolición de la deuda externa, movimiento antiguerra, etc), algunos más conocidos y otros menos, pero todos con un papel importante en la definición y construcción de este proceso. La selección recoge textos que representan la pluralidad de opiniones, a veces contradictorias, de los sectores más militantes y combativos que participan en el FSM.

Un poco de historia

En un primer artículo de contextualización, la editora, Esther Vivas, repasa la historia del proceso de construcción y definición de los Foros Sociales Mundiales: los orígenes del evento y su exitosa evolución con un número de asistentes que edición tras edición ha ido en aumento (pasando de 20 mil en el 1r FSM a los 120 mil del 4o FSM). Una cita internacional que ha conseguido un importante impacto social, político y mediático.

Vivas se detiene en señalar el paso adelante que significó el traslado del FSM de Porto Alegre a Mumbai como una apuesta a favor de la descentralización e internacionalización. La celebración de la 4a edición en la India implicó su desoccidentalización, con un número muy importante de participantes indios y asiáticos. La dinámica de movilización, como apunta Vivas, tuvo su centro de gravedad no en las salas de conferencias sino en el recinto exterior con manifestaciones y cánticos de protesta que se sucedían los unos tras los otros. La editora también destaca la total independencia institucional de este 4o Foro, que, a diferencia de Porto Alegre, no contó con el apoyo de las instituciones locales y nacionales controladas, en Mumbai, por partidos de derechas. También se rechazó la financiación de la Fundación Ford, por considerar que ponía en cuestión los principios del FSM, y se vetó la venda de productos Coca-cola y de otras multinacionales de la industria de la guerra.

Finalmente, este primer artículo apunta los logros conseguidos por el FSM, en particular, y los movimientos de resistencia, en general: creciente deslegitimación del sistema capitalista y de las instituciones que lo promueven (BM, FMI, OMC, G7…); el FSM se ha consolidado como un referente y símbolo de las resistencias; las propuestas surgidas de la Asamblea de Movimientos Sociales han contado con una gran legitimidad e impacto internacional (por ejemplo el 15 de febrero del 2003 como día de acción global contra la guerra que sacó a la calle en todo el mundo a millones de personas). Vivas también señala los retos de futuro que pasan por superar la dicotomía unidad-radicalidad; mantener el proceso de construcción; redefinir la estructura organizativa y el Consejo Internacional; profundizar en los debates sobre la relación entre partidos y movimiento y el debate del Foro como espacio o movimiento.

Balance de Mumbai

En una primera parte, ocho representantes de este movimiento de resistencias llevan a cabo un balance de la 4a edición del FSM. Wallerstein señala en su artículo que el traslado del Foro de Brasil a la India significó «un gran paso adelante en su fortalecimiento“, un “éxito espectacular“ y el hecho de que , por primera vez en la India, un amplio abanico de tendencias políticas trabajaran juntas.

Alex Callinicos, en su particular crónica del evento, califica el 4o FSM como un “festival de los oprimidos“. Para Callinicos, el Foro de Mumbai aportó una serie de novedades al evento: “se dio un tono diferente al largo debate acerca de la relación entre los movimientos sociales y los partidos políticos“. Si en Porto Alegre fue muy importante la presencia del Partido de los Trabajadores, en Mumbai se contó con la participación de los grandes partidos comunistas. Por otro lado, el papel de las ONG en el FSM generó una gran controversia, ya que en la India una parte importante de la izquierda critica a las ONG como instrumento al servicio de las instituciones internacionales y como debilitadora de los movimientos de masas. Pero para Callinicos, el éxito del Foro fue “la extensa participación de movimientos pertenecientes a los grupos más oprimidos de la sociedad india“.

Como miembro del Comité Organizador Indio PK Murthy hace un repaso “desde dentro“ de lo que ha significado la edición en Mumbai. Murthy señala sus antecedentes como el Foro Social Asiático celebrado en Hyderabad: “El éxito de este evento nos convenció sobre nuestra capacidad para organizar un Foro de mayores dimensiones“. Murthy explica como la temática del FSM sufrió algunas modificaciones y se añadieron temas relevantes en el contexto indio y asiático como el fundamentalismo religioso, la cuestión de las castas y el patriarcado. Según Murthy, la inclusión de estos temas explica la amplia movilización y participación de amplios sectores sociales de base de la India.

Perspectivas de futuro

En una segunda parte, ocho autores señalan las perspectivas de futuro y los retos que afronta el FSM, en particular, y el movimiento de resistencia, en general. El activista Josep M. Antentas señala varios elementos relevantes de esta 5a edición: “El éxito de convocatoria; la amplia dinámica unitaria generada entre movimientos indios  de naturaleza muy distinta; la presencia importante de organizaciones asiáticas; la ampliación temática (…); la composición popular del Foro (…); así como el claro perfil militante del evento“. En una segunda parte, Antentas analiza las debilidades y los retos del movimiento cara al futuro. Debilidades como la falta de victorias concretas; el fuerte desfase entre la fuerza y el crecimiento de las movilizaciones y la debilidad organizativa de los movimientos en su conjunto. Y retos como la necesidad de articulación de campañas internacionales aparte de los propios Foros y potenciar la coordinación multisectorial de las luchas en cada país.

Vandana Shiva destaca, en su artículo, los peligros más importantes que enfrentan las movilizaciones. Por un lado, la voluntad de algunas organizaciones hacia el gigantismo y el control centralizado pueden comportar el riesgo de sofocar el proceso del FSM: No es necesario institucionalizar el FSM. Hacerlo sería una pérdida de tiempo“. Para Vandana Shiva, la segunda amenaza viene del exterior “de políticas de viejo estilo basadas en principios patriarcales y en la celebración de la violencia y de la fragmentación“.

El artículo conjunto de Paul Nicholson y Josu Egireun pone sobre la mesa la necesidad de reflexionar sobre el propio FSM y su relación con los movimientos sociales. Para los autores hay tres elementos centrales de cara al futuro del FSM: su estructura organizativa; su periodicidad; y el papel del Consejo Internacional. En una perspectiva más general, Nicholson y Egireun, ponen el énfasis en apostar por la Asamblea de Movimientos Sociales que se desarrolla durante el mismo Foro: “No hay duda que el reforzamiento de esa Asamblea (…) y la traslación de nuestros compromisos a escala global, a los ámbitos locales y cotidianos son la mejor garantía para mantener el Foro en el buen rumbo“.

Evaluar los elementos de crisis del sistema y apuntar hacia las perspectiva del movimiento de cara al 5o FSM en Porto Alegre son los ejes centrales del artículo de Éric Toussaint. Para el activista antideuda “es necesario buscar la consolidación de la acción colectiva. No se debe limitar a intercambios y discusiones.“ Toussaint coincide con otros autores del libro al apostar por la necesidad de reformar la organización del FSM y su Consejo Internacional. En este sentido, se ha lanzado un proceso mundial interactivo de diseño de la 5a edición del FSM.

En definitiva, “Mumbai (Foro Social Mundial 2004)” es un libro que sitúa al lector en el momento actual de definición del FSM. ¿Qué significó Mumbai en el proceso de construcción de los Foros Sociales y cuales son los retos de futuro que el Foro y el movimiento tienen por delante? Son dos de las preguntas centrales a la que los distintos autores dan respuesta en los 15 artículos que integran la publicación.

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