Del campo al plato

28/09/2009 at 21:22

Una reseña del libro ‘Del campo al plato’

Gerardo Pisarello | Mientras tanto

Uno de los rostros más dramáticos de la crisis en curso es la extensión del hambre y, en general, de las malas condiciones de alimentación. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el número de hambrientos en 2008 ascendió a los 925 millones de personas. Todo ello en un contexto en el que se producen más alimentos que nunca y en el que las principales víctimas de la situación son los campesinos y campesinas que trabajan la tierra, sobre todo en los países periféricos.

Tras coordinar los libros ¿A dónde va el comercio justo? (Icaria, 2006) y Supermecados, no gracias (Icaria, 2007), Montagut y Vivas, miembros de la Xarxa de Consum Solidari, vuelven a mostrar con rigor y sentido crítico los fenómenos de explotación, especulación y alienación que subyacen a este escenario y que están cambiando la vida tanto de productores como de consumidores.

‘Del campo al plato’ reúne trabajos de los propios editores y de activistas e investigadores vinculados a organizaciones campesinas y de defensa del derecho a la alimentación en países como Ecuador, Indonesia, Sudáfrica, México, India, Suiza, Japón, Brasil, Francia o la República Democrática del Congo. A través de cada uno de ellos, cobra visibilidad lo que la mirada dominante sobre el tema prefiere velar: el tremendo impacto de las políticas neoliberales sobre un modelo alimentario que, regido por la búsqueda del beneficio inmediato, ha entrado en una deriva productivista, insolidaria y claramente insostenible en términos energéticos y ambientales.

Los temas abordados y que componen el cuadro global son numerosos: el papel del agro-negocio y los nuevos “cercamientos” de tierras indígenas y campesinas; la sobre-explotación de los suelos, la erosión de la biodiversidad y el éxodo forzado del campo a la ciudad; el recorrido kilométrico de alimentos de exportación con calidad decreciente y devoradores de energía; la falsa alternativa de los llamados “agro-combustibles”; los ingentes beneficios obtenidos por las grandes cadenas de distribución, la desaparición de las pequeñas tiendas y la creación paulatina de una “dictadura de la oferta” que se impone a los consumidores; la complicidad de los gobiernos locales y de instituciones internacionales como la OMC, el Banco Mundial, el FMI o la propia UE.

Y junto a ello, un análisis comprometido, pero en ningún caso autocomplaciente, de las alternativas planteadas por diferentes movimientos sociales involucrados en la cuestión: desde las que tienen una mayor dimensión individual, como las vinculadas al consumo crítico, a las que requieren una acción política más global y cambios estructurales, como las relacionadas con el comercio justo, la transformación de las relaciones Norte-Sur, y la defensa de la soberanía alimentaria.

Reseña aparecida en mientrastanto.e, nº 72

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. . El feminismo implica derechos, igualdad, que las mujeres podamos decidir. Y todo esto es imprescindible en la maternidad. . Necesitamos una maternidad feminista en la que las mujeres podamos elegir si ser madres o no, si queremos abortar o tener una criatura, con capacidad de decisión sobre nuestro embarazo, parto y lactancia. . De todo esto, y más, hablo en la entrevista con @noticiaspositivas. . La podéis leer en el link de la bio 😉 . ...................................................... . Nota: . Como algunas me habéis dicho que teníais dudas sobre elconcepto del "derecho a ser madre", os dejo a continuación mi opinión más desarrollada al respecto. . Considero importante reivindicar la maternidad como derecho sino queremos que esta acabe siendo un privilegio de mujeres de clase media y alta. . Se trata de un fragmento de una entrevista con Diario 16. Allí decía: . "Ser madre es un deseo legítimo y es un derecho que no puede vulnerar los derechos de terceros. Me explico. . La experiencia materna viene travesada no solo por una cuestión de género sino también de clase y raza. No todas las personas tienen garantizado el derecho a ser madres. . Si cuentas con un trabajo precario, no llegas a final de mes o apenas puedes pagar una vivienda tienes más números para posponer la maternidad, enfrentar dificultades para quedarte embarazada, o no tener el número de criaturas que deseas. . Hay que reivindicar que la maternidad sea un derecho y no un privilegio. . Sin embargo, cuando hablamos de maternidad subrogada, el deseo de tener criaturas choca con los derechos de la madre gestante a poder decidir sobre su cuerpo y con el derecho del recién nacido a estar en contacto con su madre gestante. . Tal vez alguien dirá que esto último también sucede en un proceso de adopción. La gran diferencia radica en que una criatura adoptada se encuentra en dichas circunstancias, mientras que un bebé gestado por subrogación es su familia quien le hace pasar a sabiendas por este trance. . No se puede ser madre o padre a cualquier precio".
. . ¿Cómo deconstruir las maternidades? . ¿Qué rol cumple el Estado y el feminismo a la hora de maternar? . ¿Qué hacer con la culpa? . ¿Existe el instinto materno? . De todo esto y mucho más hablé con @mielasol de @feminacida en el #DiálogosEnAislamiento sobre maternidades feministas 💚 . El directo en Instagram, lo podéis ver en el link de la bio. . . #MamáDesobediente #MaternidadFeminista #MamáFeminista #MaternidadesFeministas #Feminismo #Maternidad #Maternidades

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