“Si no nos movilizamos, no salimos a la calle… no habrá cambio posible”

Laura S. Torné | Canalsolidari.org

Esther Vivas y Josep Maria Antentas acaban de publicar ‘Planeta indignado. Ocupando el futuro’ donde reflexionan sobre el #15m y analizan las perspectivas futuras de los movimientos de resistencia a los recortes y a las políticas de ajuste. A unos días del aniversario, conversamos con ellos.


Esther Vivas y Josep Maria Antentas son dos referentes del activismo en el Estado español. Si hace un año vivieron el movimiento del #12M15m y fueron dos de sus cronistas, ahora, a punto de celebrar el primer aniversario de la catálisis de este movimiento en nuestro país, han publicado ‘Planeta indignado. Ocupando el futuro‘.

Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autora de varios libros sobre movimientos sociales, atermundismo o consumo responsable. Josep Maria Antentas es profesor de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y también autor de diferentes publicaciones sobre globalización y otros mundos posibles. Ambos son coautores de Resistencias Globales. De Seattle a la Crisis de Wall Street.

A sólo unos días del aniversario del #12m15m… y para ir abriendo boca de las movilizaciones que tendrán lugar la próxima semana, hemos hablado con ellos sobre su libro, que hace precisamente un análisis del movimiento #15M, tanto a nivel estatal como internacional, y de sus perspectivas de futuro ante el contexto actual.

>> Hace un año entrevistamos a Esther Vivas en Canalsolidario.org y hablamos sobre el pasado, el presente y el futuro del movimiento 15M. ¿Qué creéis que ha cambiado en Cataluña y en el mundo?

Josep Maria Antentas: Por un lado, las políticas de ajuste y de recortes se han intensificado y las consecuencias sociales de la crisis se han agudizado. Estamos asistiendo a un intento generalizado de reorganizar la sociedad en un sentido más favorable al capital. No obstante, por otro lado, a lo largo de este año hemos visto cómo se ha roto con la política de la resignación y el fatalismo que dominaban antes del 15M.

Se ha recuperado la confianza en la capacidad colectiva para cambiar las cosas y ha habido una fuerte repolitización de la sociedad, aunque es una repolitización contradictoria y sobre unas bases que no siempre están claras. La irrupción del 15M y después, por un efecto de emulación e imitación, de Occupy Wall Street ha cambiado el paisaje de fondo y la situación política y social.

El movimiento no ha podido aún, sin embargo, tener bastante fuerza como para derrotar las políticas de ajuste. No estamos delante de una crisis coyuntural, una “McCrisis” o una crisis fast-food, y para oponernos a sus consecuencias no es suficiente con unos meses de lucha social, con una “McResistencia”, ya que para hacerlo va a ser necesario un proceso de mobilización y autoorganización social sostenido en el tiempo. El 15M ha sido el comienzo.

>> ¿Qué objetivo tenéis con ‘Planeta indignado. Ocupando el futuro’?

Esther Vivas: En el libro hacemos una reflexión en profundidad sobre el movimiento del 15M, desde sus causas, demandas, elementos que lo han caracterizado, las intersecciones con otros movimientos sociales como el feminismo y el ecologismo, perspectivas futuras… Además, situamos el 15M en el contexto internacional, relacionándolo con las revueltas en en mundo árabe y Occupy Wall Street. Analizamos también las perspectivas futuras de los movimientos de resistencia a los recortes y a las políticas de ajuste.

>> ¿Qué creéis que puede pasar a raíz del #12m15m 2012?

Esther Vivas: Desde hace unos meses hemos visto un repunte de la movilización social. La Primavera Valenciana, el éxito de la huelga general del 29M, las protestas de este 1 de mayo… muestran cómo el malestar social y la indignación no hacen más que aumentar, ante la intensificación de los recortes sociales, laborales y democráticos. Y en esta dirección, los próximos 12M y 15M tienen que permitir visualizar esta indignación masiva, y no sólo a escala mundial sino por todo el mundo con protestas en decenas de países.

Josep Maria Antentas: Es difícil prever cómo irán las cosas estos próximos días, pero creo que las movilizaciones del 12M al 15M pueden significar un nuevo paso adelante y un nuevo punto de inflexión, y pueden hacer recuperar al movimiento su visibilidad y centralidad. Lo que necesitamos es fortalecer las luchas específicas contra los recortes, en sanidad y educación principalmente, o las movilizaciones como las del derecho a la vivienda, y al mismo tiempo poder desplegar iniciativas globales como las del 12M y el 15M que sirvan de catalizador y de propulsor.

>> Cito textualmente uno de los últimos capítulos de vuestro libro para haceros esta pregunta: ¿Revolution Reloaded?

Josep Maria Antentas: Después de muchos años en los que el término “revolución” había desaparecido del panorama político y social, la irrupción de las revoluciones en el norte de África ha colocado de nuevo el término en el centro del debate y en el imaginario colectivo. Sin embargo, es necesario no confundirse y tener claro que lo que está pasando en el estado español no es una revolución sino una fuerte removilización social de largo alcance.

Aún es temprano, sin embargo, para medir la dimensión de este “retorno de la revolución” en el panorama internacional, y dependerá del desenlace que tengan finalmente las revoluciones árabes en curso, en Túnez y en Egipto, donde los procesos abiertos a inicios de 2011 pasan por momentos inciertos. Grecia se ha convertido simultáneamente en el laboratorio del proyecto del capital financiero de reorganización de la sociedad, y de las resistencias sociales y políticas. Las contradicciones sociales han tomado allí una profundidad inédita en Europa.

>> También habláis de (sin) futuros posibles. ¿Otro futuro es posible?

Esther Vivas: Otro futuro es posible, y hoy lo que está en juego es, precisamente, poder conseguirlo. Tal y como se pone en evidencia, el sistema capitalista, fruto de la crisis sistemática actual, nos conduce hacia un precipicio. No plantea una alternativa real a la crisis económica, social, climática… a la que nos ha conducido. Su “opción” es la de pisar el acelerador en una carrera sin frenos en busca del máximo beneficio para ese 1% que tan bien señalaba Occupy Wall Street.

Mientras tanto, el movimiento de la indignación colectiva plantea un cambio de 180º y defiende un sistema en el que el centro esté formado por las personas y el planeta, y no el capital, como ocurre ahora. Hoy no sabemos cuál será el resultado de este “combate” entre los de arriba, los que tienen el poder político y económico, y los de abajo, la mayor parte de la población. Pero lo cierto es que si no nos movilizamos, no salimos a la calle… no habrá cambio posible.

*Traducción de Anna Puente y Llucià.

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