Esther Vivas. Indignada a la catalana.

François Musseau | Libération

Ella trata de desenredar la madeja de los recuerdos de su vida. Encuentra en el laberinto de su memoria un hilo conductor, una magdalena proustiana, la bola de lana de la cual dispone Ariadna para Teseo.

Esther Vivas toma su cabeza entre la manos, en una terraza frente a un mercado barcelonés. Y luego, después de una breve e intensa reflexión, la solución emerge, evidente: todo está organizado en torno a las luchas sociales. Como un «elemento social de combustión» dice.

Seguir leyendo el artículo | retrato en francés, aquí.

Facebook
Twitter
Instagram
Whatsapp
LinkedIn
Telegram
Cart Overview