La maternidad viene determinada por el sistema socieconómico

Eleane Herrera | Crónica

Al constatar en primera persona cómo se vive la maternidad en la sociedad y los movimientos que aspiran a transformarlo – en particular el movimiento feminista-, la periodista y escritora española, Esther Vivas se sintió indignada, huérfana de referentes y decidió escribir un libro al respecto. Si bien la nueva ola feminista comienza a sacar muchos temas a la luz pública, considera que la problemática de la maternidad apenas forma parte de la agenda. “Viene atravesada de desigualdades, abusos y discriminaciones. Esto es un tema que, en cierto modo, incomoda al feminismo porque el carácter biológico de la maternidad es el que ha utilizado el patriarcado para imponernos la maternidad como destino único”, explica en entrevista.

En este libro, titulado Mamá desobediente. Una mirada feminista a la maternidad (Ediciones Godot, 2021), Vivas aborda algunas posibilidades de la maternidad, como son ser madre soltera, las maternidades adoptivas y el proceso in vitro. Asimismo, aborda las violencias que atraviesan a quienes deciden ser madres y las primeras etapas de ese proceso, las desigualdades del esquema laboral, adultocentrismo y las expectativas que depositamos tanto en las infancias como en las maternidades en torno a los roles de género.

“Planteo respuestas a preguntas que yo me hice como madre feminista y por eso tienen una parte dedicada a ‘la maternidad y feminismo’, pero también al parto y la lactancia. Al mismo tiempo hay elementos autobiográficos, más allá de ser un ensayo sociológico, hay testimonios de otras mujeres porque me interesaba sacar temas silenciados, a partir de experiencias personales. Por eso hablo de mi parto, de mis problemas de infertilidad y de cuándo perdí a mi hija estando embarazada de 3 meses debido a una malformación genética que sufría”. Se ha publicado en 12 países de Latinoamérica, con una portada diferente realizada ex profeso por artistas locales para cada edición –la mexicana estuvo a cargo de Eréndira Derbez-, y se ha editado varias veces en España.

Un elemento al que la autora quería hacer referencia es la comprensión de la maternidad desde una perspectiva plural, diversa e interseccional, pues “no todas las maternidades se transitan de la misma forma y el condicionante socioeconómico es muy significativo en esta experiencia: no es lo mismo para una madre blanca de clase media, que para una migrante pobre, indígena o negra. La desigualdad viene atravesada por género, pero también economía y raza”, ahonda.

En ese sentido, destaca que esta publicación ha permitido un dialogo con mujeres de distintos contextos, que a su vez ha enriquecido la conversación.

México y España

“Muchas mujeres se han sentido identificadas, a pesar de que el libro está escrito por una española porque la maternidad viene muy determinada por el sistema socioeconómico y cultural, que es patriarcal y se comparte a grandes rasgos en España y México. La maternidad viene condicionada con una serie de elementos que son universales: la discriminación que vivimos, la culpa que nos acompaña, la violencia que sufrimos a la hora de dar a luz, etcétera”, señala.

Como ejemplo, observa que en México hay una realidad de embarazos adolescentes muy significativo que en España no existe. Sin embargo, en cuestiones como el aborto, las mujeres en ambos países enfrentan problemáticas similares de re victimización. “En España, a pesar de que el derecho al aborto está permitido hasta las primeras semanas de embarazo, en determinadas comunidades autónomas no se permite a las mujeres abortar porque los médicos hacen objeción de consciencia”.

Agrega que aunque el debate esté en distintos momentos alrededor del mundo, lo que sucede es que “el patriarcado no perdona ni en España ni en México, nuestro cuerpo es instrumento de batalla y la violencia atraviesa la experiencia de las madres desde el parto”.


Derecho a ser mamás

El libro ha conectado también con mujeres que no son madres, jóvenes que quieren replantearse el discurso feminista en relación a la maternidad, y la autora señala que esto es muy positivo: “al final es importante tener derecho al aborto, imprescindible para tener maternidad libre y no impuesta, pero también es fundamental que sí pueda ser madre si quiero, porque si no revindicamos esos derechos, se convierten en privilegios de clase”.

Como ejemplo, recordó que en América Latina, mujeres pobres e indígenas han sido esterilizadas de manera forzosa por un Estado que decide si pueden tener hijos o no; apuntó también que muchas mujeres viven con empleos precarios y perspectivas laborales de futuro inciertas, por lo que posponen la maternidad hasta una edad en la que tienen problemas para lograrlo. “Hay condicionantes socioeconómicos que convierten los derechos en privilegios y hay que defenderlos desde el feminismo”, concluyó.

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